• Traducción y representación de la cultura de la violación en la literatura y los medios audiovisuales

      Pérez L. de Heredia, María (Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), 2020-07-03)
      Al parecer, los títulos, personajes y tramas que protagonizan las series de televisión del nuevo milenio no han dejado sitio a estereotipos arcaicos y clichés propios de otra época. A primera vista, la sensación es que no hay tema, por problemático que sea, que la teleficción actual no haya tratado ya de una manera completa e inclusiva. No quedan tabúes imposibles, ni tampoco argumentos comprometidos, que no puedan representarse, que deban censurarse. Pero, al volver a esos mismos títulos, personajes y tramas, asoman varias preguntas: ¿verdaderamente la ficción televisiva actual incorpora cualquier trama, por comprometida que esta sea, que rompe con antiguas prohibiciones?, ¿cómo se representarán, y traducirán, esos temas antes imposibles que han llevado a la desaparición de imágenes y clichés que eran norma en televisión hasta hace poco? ¿acaso será cierto que ya no existe la censura? En este sentido, un número de series recientes, basadas en respectivos textos literarios anteriores, han llamado poderosamente nuestra atención en tanto que constituyen auténticos manuales que abordan la violencia de género como nunca se había representado hasta la fecha. Puntualicemos: como nunca se había representado hasta la fecha en la ficción. Con rotundidad, nos presentan una realidad invisibilizada hasta ahora en la ficción editorial y audiovisual, probablemente. Realidad invisibilizada o, cuanto menos, enmascarada, desfigurada ¿y censurada? Por si fuera poco, los libros que cimentan las series que componen nuestro corpus de estudio pertenecen en su mayoría a géneros literarios de los denominados «menores»: ficción para mujeres, ficción para adolescentes, ficción de ciencia-ficción: chick-lit, teen-lit, sci-lit. Nada serio, nada importante, hasta que llegan las nuevas plataformas audiovisuales con sus respectivas reescrituras audiovisuales y, traducidas (y quién sabe si también censuradas) las difunden a escala global.