• CineScrúpulos (Año 7. Número 19. Diciembre de 2018)

      Pita, César (Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), 2018-12)
      se ha convertido en un referente cinematográfico por derecho propio. La figura que se aleja como danzando, dueña de su propio futuro incierto, es una de las odas más hermosas al optimismo y a la sonrisa permanente, a pesar de las adversidades que afronta. Porque no debemos olvidar que Charlot es pobre pero digno, a pesar de que Chaplin, el personaje de carne y hueso, estuvo rodeado de una serie de polémicas por sus aparentes constructos ideológicos y por su conocido interés por las féminas. Pero eso no opaca un corpus fílmico que alumbró piezas que hoy son consideradas clásicos indiscutibles de la historia del cine. Por ello, en aras de saldar una cuenta pendiente, hemos decidido dedicar la presente edición de CineScrúpulos al genio de Chaplin. Pero no es lo único. Como suele suceder en cada ciclo académico, este número viene sazonado con algunos artículos interesantes. Nuevamente ingresamos al terreno de la tecnología para indagar si el universo de futuro que plantea la serie Black mirror tiene algún punto de conexión con el imaginario que despliega James Cameron en sus películas. De más está decir que el autor de Terminator (James Cameron, 1984) es un visionario y enfrenta en cada una de sus obras una serie de retos a nivel técnico pero también narrativo. Lástima que el presente texto haya sido elaborado antes del estreno de ese laberinto de discurso que es Black mirror: Bandersnatch (David Slade, 2018), pero prometemos en el futuro una indagación al respecto. Los dibujos animados también tienen su espacio en CineScrúpulos. Por supuesto, estamos hablando de los ejemplos más descabellados, surrealistas y transgresores que uno puede tener a mano. ¿Dragon Ball Z? No te pases. El universo de Chuck Jones está plagado de delicias que se disfrutan mejor a medida que pasan los años. Y Space jam (Joe Pytka, 1996) fue un producto altamente disfrutable en la década de los noventa. La gran interrogante que se plantea es si maneja el mismo tipo de comedia o toma otros referentes. Leer para creer. Y ya que hablamos de risotadas, el tercer artículo de fondo intenta establecer similitudes y diferencias entre un puñado de películas marca Tondero y otras que establecen nuevos derroteros en el cine de género en el Perú y que tiene que ver con el desenfreno. Es bueno hacer industria, pero las voces disidentes merecen ser escuchadas. Como puedes ver, esta edición está plagada de sonrisas.
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